Direct access to content

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?

El síndrome de piernas inquietas (SPI) genera una sensación de intranquilidad, necesidad de cambiar de posición o frotar las piernas. Es un trastorno genético, por lo que en muchos casos existen antecedentes familiares de la enfermedad. Su origen no es psicológico, ni está desencadenado por ansiedad o estrés. Existe una mala función de un neurotransmisor cerebral, la dopamina.

El síndrome de piernas inquietas (SPI) ha sido hasta hace pocos años una enfermedad poco conocida, lo que ha llevado a diagnósticos tardíos y en ocasiones erróneos.

Sus síntomas no siempre son evidentes ni fáciles de identificar. Estos pueden ser sensitivos (intranquilidad, pesadez, cosquilleo,…) y motores (necesidad de moverse, cambiar de posición, movimientos involuntarios de las extremidades). Normalmente se localiza en las piernas, aunque en algunos casos los síntomas aparecen en abdomen, tronco o brazos.

Es muy característico que los síntomas remitan con el movimiento y vuelvan a aparecer con el reposo. Cuando los síntomas son leves, el paciente puede no ser consciente de que estos movimientos son la causa de su insomnio. En ocasiones, sobre todo en los casos más graves, los síntomas aparecen también durante el día.

Los síntomas pueden aparecer desde la infancia, pero es más frecuente que se inicien durante la vida adulta. En algunas ocasiones el síndrome de piernas inquietas es secundario a otro trastorno médico, como insuficiencia renal o déficit de hierro.

No existe un tratamiento curativo. Pero existen distintos tratamientos que llegan a eliminar los síntomas por completo, normalizado la alterada vida de las personas que lo padecen.

CONTACTO

Dr. Albares: Medicina del Sueño

Clinica Teknon

Teléfono: 93 290 64 05

Pide Cita


Visitas online disponibles

Más información

  • CoSalud
  • Assistencia Sanitaria
  • Agrupacio Mutua
  • Adeslas
  • Caser
  • Mutua General de Catalunya

CONSEJOS PARA DORMIR BIEN

Descubre aquí consejos que te ayudarán a dormir mejor. Tus hábitos durante el día y sobre todo antes de acostarte (como por ejemplo limitar el uso de pantallas o cenar como mínimo 2 horas antes de acostarte) influyen mucho en la calidad de tu sueño.

Más información